La noche del viernes 31 de julio, los transeuntes del concurrido "Septimazo" en el centro de Bogotá se vieron sorprendidos por un grupo de personas que estaban "congeladas" en medio de la agitada actividad de la noche de viernes en esa zona de la ciudad. Después de un minuto de permanecer completamente inmóviles, los congelados gritaron: "Ante la violencia, no te congeles!" y continuaron con sus acciones como si nada hubiera sucedido. Los manifestantes eran parte del equipo organizador de la Marcha Mundial por la Paz y la Noviolencia que hicieron este acto "para generar conciencia en el público sobre la necesidad de tomar parte activa en los procesos que buscar superar la violencia" explicó Sonia Bravo, vocera de los pacifistas.






