Amor

El amor, Mi amor, Tu amor / El renacer constante

Miércoles 3 de mayo de 2006, por Carlos Vargas Gutierrez

Carlos Vargas es estudiante de Psicologia de la universidad de la Facultad de Ciencias Politicas y Sociales UNAM, México.

Es importante volver a nacer continuamente y es que en este tipo de sociedad en que vivimos es necesario no dejarse llevar por lo ya establecido, es decir por los clichés- las frases hechas-, por las apariencias o por creer que el amor es lo que para muchos ha sido siempre, ya sea buscando que lo amen a base del dinero, creyendo que eso es el amor. El amor no solo es saber que le gusta a tu amante; si le compraste la pasta de dientes correcta o le hiciste la comida que le gusta, saber cuales son sus preferencias, en fin, conocerlo -por así decirlo- de pies a cabeza si no que hay que empezar a preocuparse por amar y no solo esperar a que alguien nos ame, hay que atreverse y tomar el riesgo de entregarse para poder despertar así en la otra persona ese mismo amar que uno siente.

Ha este respecto tenemos lo que Carlos Marx escribió: “Si presuponemos al hombre como hombre y a su conducta respecto del mundo como una conducta humana, solo podremos cambiar amor por amor, confianza por confianza, etc... Si queremos influir sobre otros hombres, debemos ser hombres que actuamos sobre los demás de una manera realmente estimulante y promocionante. Todas nuestras conductas respecto del hombre – y de la naturaleza- deben ser una manifestación cabal, correspondiente al objeto perseguido, de nuestra vida real individual. Si amamos sin suscitar un amor que nos corresponda, es decir, si nuestro amor como tal no produce un correspondiente amor, si mediante nuestra exteriorización vital como hombres amantes no nos volvemos hombres amados, ese amor es impotente, es una desgracia”. (Manuscritos filosófico-económicos de 1844, Tercer Manuscrito)

Notamos entonces que el demostrar el amor, el atrevimiento de amar a cada momento es un estar renaciendo y no solo un simple enamoramiento fugaz o de aventura si no que hay que vivir y sentir el amor.

En esta sociedad todas las personas siempre se preocupan por su bienestar primero, por su beneficio, y luego por los demás; Entonces en el caso del amor, ese amor erótico, el amor entre dos lo primero que hay que hacer es olvidarnos de ese narcisismo pues es condición fundamental para lograr amar y luego por consiguiente ser objetivos, por que pensando objetivamente lograremos tener la facultad de la razón y entonces emocionalmente seremos humildes, logrando el amor, siempre y cuando estemos practicándolo a cada momento.

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Ciudad de México

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