Una declaración, que incentiva la cooperación continental en temas como la lucha contra el narcotráfico y abre la posibilidad de una verificación de la presencia militar extranjera en Suramérica, fue el producto de las casi siete horas de discusión de los doce mandatarios de todo el continente, convocada a raíz el tema del aumento de presencia militar de los Estados Unidos en Colombia en la ciudad de Bariloche, Argentina.
La reunión podría ser evaluada desde varias perspectivas: primero que todo como un paso en la integración del continente y de la acción conjunta de los gobiernos de la región, también como una puja o un nuevo round en la pequeña guerra fría entre los gobiernos de las izquierdas y las derechas continentales y finalmente como un espectáculo mediático que acapara la atención del público.

